Messi Apatrida

Ramon Besa sobre Messi y la Seleccion Argentina:

A ojos barcelonistas, Messi juega en el Camp Nou y vive en Rosario, o al menos actúa como un ciudadano argentino. Únicamente tiene sentido en la cancha. Así que se trata de interpretar su juego para que sea feliz. Nadie le ha entendido mejor que Guardiola. El técnico le mima como un niño, justo lo contrario de cuanto ocurre en Argentina, país en que le toman por un adulto y le juzgan como un apátrida. El juego del Barça consiste en hacer llegar el balón a Messi en las mejores condiciones. Argentina, en cambio, no sabe cómo darle el balón porque piensan que su bota está cosida a la bola.

Barcelona es mejor equipo de fútbol que la selección Argentina. Son la base de la selección española, la campeona del mundo. Para tratar de parecerse al Barsa Argentina se ha metido en un laberinto táctico que nadie comprende. Funciona mejor un 4-2-3-1 que un 4-3-3. En esos cinco del medio campo hay mucho para escoger. Pero la mente y la terquedad del técnico no dejan ver lo que parece evidente desde afuera.

Pero hay que decidirse. Si cuando Messi juega con Barcelona es el mejor jugador de fútbol del mundo, de qué manera es injusto pedirle que cuando juegue con Argentina también lo sea?

Carlos Bilardo en entrevista para El Pais

Carlos Bilardo en entrevista para El Pais:

En la temporada anterior [Sevilla se salvó] del descenso por un punto. Mire los datos y la primera vuelta había sido muy buena y la segunda, muy mala. ¿Sabe por qué? En la segunda parte del curso en Sevilla hay cuatro fiestas: la semana santa, la fiesta de abril, la otra y la otra… Yo a los jugadores les dije: “No hay fiesta, se acabó”. Perdimos la clasificación para la Copa europea el último día en el último minuto. A mí me entendieron bien en Sevilla. Pero había una cosa que me molestaba: los jugadores siempre tenían prisa para irse al vestuario tras el entrenamiento. Había uno que era un avión. Un día pité el final de la práctica y salió como siempre. Fui a los vestuarios, dejé que se bañara y, cuando estaba sequito y casi vestido, le dije: “Vístete que nos volvemos al campo, que se me olvidó una cosa”. Le hice patear al arco desde la raya de área chica. Me entendió. A partir de ese día, cuando yo decía se terminó, él iba despacito, caminando.

Y sobre Messi:

Yo creo que Messi no se dio cuenta de lo que es, de lo que representa. Vamos a Japón, a Sudáfrica, a Catar y es ¡Messi, Messi, Messi! Pero es un chico muy modesto, muy tranquilo, muy bueno, de familia. Por eso los compañeros le quieren tanto, porque él no se siente más que nadie.

Pienso que eso es verdad, pero al contrario de todo el mundo yo lo veo como un defecto. El talento es incuestionable pero para ser (más) grande en el fútbol hay que ser arrogante, malacarudo, un chico malo. Mire los grandes del fútbol moderno y del de antes. Cuántos tipos modestos y tranquilos puede contar? Pele, Maradona, Cruyff, Zidane. Todos con temperamentos pesados. En el barsa la mala cara la hacen los demás, en Argentina todos esperan que Messi sea el héroe siempre y no solo por las gambetas. Y todavía nada.

Hugo Sanchez vs Venezuela

Hugo Sánchez en Univision:

¿Es que acaso es mentira que históricamente los venezolanos han sido mediocres?

No, no es mentira. Igual los venezolanos están todos ofendidos con Sánchez y amenazan con declararlo persona no grata.

Cero Cero

Blatter, Platini, yo sé que leen este blog. Aquí les va una propuesta. En los partidos que queden empate, cero a cero, ninguno de los dos equipos se lleva un punto. Ambos se llevan cero puntos, es decir, nada. Pudieramos extenderlo a todos los empates pero eso fomentaría la especulación resultadista de equipos menores o débiles. Por ahora mi problema es con el cero a cero. Un empate así, nadie gana nada y todos igual para su casa. Me ofrezco a ir a la Fifa y presentar la propuesta formalmente. Tengo una presentación en Powerpoint lista y todo. Espero su respuesta.

Torcidos

Hay satisfacción mayor para un hincha del fútbol que ver sufrir a Brasil. Lo dudo. Es el deporte preferido de todos. Verlo empatar contra Venezuela el otro día, un partido que debió ganar por goleada. Por goleada de escandalo. Pero fue empate y al final todos molestos. Hacia el camerino Neymar y el DT venezolano casi se van a los golpes.

Yo me acuerdo cuando Venezuela era malo, malisimo. Era la cenicienta de suramerica y tales y todo el mundo le ganaba. Lo recuerdo bien porque Colombia era más o menos igual aunque un poquito mejor. Hubo un tiempo, antes de la gloria de los noventa, en que nuestra única esperanza real era ganarle a Venezuela. Eran nuestros clásicos. Pero a ver si nos dejamos de joder. Cada vez que un narrador de fútbol dice que Venezuela está “en proceso de crecimiento” o que “ha avanzado mucho” un ángel pierde las alas. Porque la verdad es que no. Un proceso de crecimiento que dure cien años no es ni lo uno ni evidencia de lo otro. Es suficiente con tener que aguantar el desmadre de lo politicamente correcto a donde uno va. Venezuela, el día en que empieces a jugar fútbol sin meterte atrás y sin esperar un mál día del rival para sacar un resultado, ese día serás un equipo. Por ahora no clasificas ni a animador de la fiesta.

Si, estoy un poco amargado hoy. Se nota?

Ya no me voy, seria injusto

A mis amigos de otras partes les explico que el bolillo Gómez es lo más parecido que tenemos en Colombia a José Mourinho. No tanto por la obsesión fría y calculadora de sus tácticas de juego sino más bien por sus fantásticas ruedas de prensa maquiavelicas antes y después de los partidos. Primero el bolillo nos había alegrado a todos diciendo que se iba si el equipo no pasaba de la primera ronda. Lo que a los hinchas nos imponía un dilema mayor: desear que se vaya el tecnico era entonces desearle un desastre al equipo.

Luego Colombia le ganó a Costa Rica por uno a cero. Y entonces bolillo echó “reversa para atrás” ya que sería “injusto” abandonar al equipo cuando los partidos (y los torneos) son tan dificiles. Los más cinicos (como yo) interpretamos el mensaje literal. Sin el bolillo que nos defienda de todos los males nos podemos ir olvidando del éxito futuro. Sería injusto pensar que podemos vivir sin nuestro dt paisa egolatra.

Es imposible odiar al bolillo, eso si. A pesar de que lo natural siempre es criticarlo. Porque el equipo colombiano ilusiona pero no convence. Parece tan bueno en el papel que lo menos que esperamos es que aplaste al rival. A Costa Rica le ganó con un solitario gol, golazo, de Adrian Ramos. Pero pudieron, debieron, ser más. Más fácil hacer los goles desde un blog que nadie se engañe. Es imposible odiar al bolillo porque parece uno de nosotros. El otro día explicando un poco el juego dijo que Colombia se caracteriza por el control del balón, esa es una parte fundamental para el equipo, y en eso se le pudo haber “impuesto” a Costa Rica. Luego aclaró: “No sé si dice así — impuesto, no sé si lo dije bien”. Tranquilo bolillo, nosotros tampoco.

La mano de Messi

La víspera la habían recibido con calma. Sobraba confianza en el grupo, uno muy unido, muy convencido de su propia habilidad. Los que tienen memoria recuerdan esta pelicula de siempre con la selección Argentina. Pasó justo antes del mundial cuando las declaraciones de jugadores y técnicos dejaban ver un optimismo sin control. Este grupo está para grandes cosas, era el consenso. Messi, la estrella de todos, le había dicho al diario Olé que estaban en un punto genial para empezar la Copa América. Habló bien de todos sus compañeros, estuvo de acuerdo con que el juego del equipo se debía parecer al del Barcelona y, cómo no, que en su futuro se veía levantando una copa del mundo.

Si el partido inaugural que se jugó hoy, el que Argentina y Bolivia empataron a uno, es un indicador del estado actual de las cosas, parece que para ganar la susodicha copa habrá que convencer a la cúpula de la selección española que se nacionalice en pleno y pronto, o, que se yo, convencer a la presidenta que cambie los colores de la bandera aunque sea en calidad temporal para que la selección juegue de azulgrana y darle clases a los jugadores para que imiten a Iniesta o a Xavi o tan siquiera a los centros de Alves.

O, que se yo, optar por algo menos dramático que lo que vendió el DT Batista hoy, que en el partido primero, el que hay que salir a ganar desde el primer minuto, no se puede salir con un medio campo hecho por Banega, Mascherano y Cambiasso frente a una selección temerosa y varios escalones de talento más abajo, diferencia que hace que de esos tres me sobran dos, una particularidad agravante teniendo en cuenta que en el banco de los suplentes estaban Di María (imprescindible en el Real Madrid de Mourinho) y el Kun Aguero (por el que se pelean los grandes de Europa y a la postre el anotador del empate) y ni digamos nada de Higuaín que parece no tener cupo en un equipo que lo pide a gritos, o, bueno, Pastore, en otra época indispensable en el planteamiento (pre)mundialista de Maradona. En su lugar tuvimos a Lavezzi, la apuesta terca del técnico que lo mandó a la guerra ante la incredulidad y el fastidio de la opinión deportiva, inconformidad a la que los nervios y él terminaron dando la razón.
Tal vez Argentina sea mejor cuando abandone esta dependencia reciente por la generación campeona del 86. Tal vez haya que dejar esas glorias en el pasado y mirar lo que hay. Y lo que hay es que a Bolivia no le han podido ganar, así los bolivianos se hayan encontrado con un “gol de mierda”, que es como lo ha descrito el inconsistente Messi. (Los goles de mierda también valen, y los defensas que no son de mierda nunca intentan parar una pelota como lo intentó hacer Banega en esa jugada, unas por otras).

Solo espero que esta reconciliación con el buen fútbol les llegue más tarde, después de que hayan enfrentado a Colombia y no antes.

Bolillo lo ve todo claro

“Bolillo” Gómez, DT de Colombia, en rueda de prensa el Jueves:

Yo la tengo clara, si Colombia no pasa de la primera ronda, yo me voy porque habré fracasado …
Yo soy claro y sé que a algunos les va a gustar y pienso de esta manera, además si no clasifico, sé que me van a echar, por lo que no si sé sea una preparación la Copa América

Es una encrucijada para los que no nos entendemos con el fútbol que propone Bolillo. Desear que se vaya es al mismo tiempo desearle un fracaso a la selección Colombia en la Copa América. Envuelvame esa. Colombia está en el grupo con Argentina, Bolivia y Costa Rica. Por supuesto que es un mal torneo si no pasa de la primera ronda.

Maradona: La Seleccion es un mamarracho

Maradona se muestra durísimo con Batista y la Selección Argentina:

A mi se me criticaba todo y lo de hoy, que es un mamarracho, no se critica, esa es la diferencia. Sé cómo se manejan, y para mi hemos retrocedido mil pasos. Me da pena porque habíamos ganado un respeto y una calidad humana dentro de la Selección muy linda, muy grande, que esta gente la está tirando por la ventana (…)
Cada uno tiene su manera de jugar, pero Messi, yo de 9 no lo pondría

Si no es de 9 entonces de qué? de diez? porque rindió mucho de diez en el mundial? El 9 falso de Barcelona es Messi y debería también serlo en la Selección.

Los que se cargan el futbol

Se habían jugado apenas tres de los cuatro partidos de esta serie de clásicos del apocalipsis cuando ya ambos bandos habían dejado en claro que estaban dispuestos a cagarse en el fútbol. Primero Mourinho siendo Mourinho diseñó un partido ultradefensivo que le mantuviera el cero hasta que faltasen unos veinte minutos, para entonces lanzarse a un ataque kamikaze de todos cansados y temperamentos caldeados. Luego los azulgranas que solo entienden como aceptable el jugar como ellos juegan, el toque-toque lirico, han encontrado inadmisible el tener al frente a un rival que le apostaba al juego físico en primera persona, y han optado (los azulgrana) por una reacción de esas que los sicologos llaman de agresión pasiva: han resuelto no ofrecer resistencia al reto físico, dejarse caer con sorprendente facilidad, atender más a la posibilidad de una falta que a la falta misma. Sergio Busquets y Mascherano lideran hoy la Escuela Histrionica Catalana Para Nuevos Actores que abrirá las puertas al público este verano. El Merengue, a su vez, se arrinconó tanto que una victoria suya se antojaba equivalente a contradecir la segunda ley de la termodinámica (la de la entropía por si no puso atención en clase.)

En el entremés el DT azulgrana, Josep Guardiola, quiso unirse a la fiesta perdiendo los estribos. En una desiderata que hubiera imaginado Shakespeare el DT declaró a su contraparte como el puto amo de las salas de prensa. No sabemos de cierto pero es de esperar que al decirlo se sintió más puro, más hombre, más completo. Y como si de un western se tratara le ha alcanzado para retar al rival a un duelo futbolistico que resuelva las únicas dudas válidas y posibles.

El fútbol lo que se dice el fútbol estaba aun sin aparecer. Había demasiado más en juego. Otras cosas. Los egos de la gente. Los rencores pasados. Si yo fuera español me hubiera reventado la cabeza tratando de decidir a cual de estos dos odiar más. En el fútbol no pueden perder ambos, y hasta ahora ibamos perdiendo los demás. Uste y yo.

El tercer partido, el que definía el pase a la final de la liga de campeones, estaba en cero, con el merengue tirado atrás y el azulgrana empujando. En una de esas Pepe, el ultimo samurai, hizo una entrada sin remilgos al defensor Daniel Alves. Una pelota intrascendente, en el area contraria, una jugada sin peligro, una de esas faltas que a uno le enseñan en el colegio a no hacer. Con Alves retorciendose en el suelo, el arbitro no quiso saber más del asunto y envió a Pepe a las duchas, dejando al Madrid con 10 jugadores y limpiando el camino de la futura victoria azulgrana. Una revisión detallada del video reveló que aunque la entrada es violenta, Pepe no logra tocar a Alves quien ha logrado esquivar por poco la patada con una de esas maniobras acrobáticas improbables que los futbolistas modernos acostumbran hacer. Con este detalle a cuestas el debate se armó sobre la justicia de la expulsión. De un lado los que gritaban llorón, si no hay fractura no hay falta; y del otro los puristas defensores de un juego que no conciben como juego de contacto. Yo me encontraba dentro de los primeros pero por razones de indignación. Yo creo que debe haber un acuerdo tácito entre los futbolistas y el público. No se vale retorcerse de dolor, o hacer una representación acrobatica de lo que pudo ser una falta si hubiera habido contacto, para luego entrar sonriente al campo de juego. Si te pegan y te duele, vale. Si no te pegan, no te duele y que el arbitro juzgue intenciones. Punto y aparte.

Quise que ganara el merengue. No se pudo. Pero habrá mañana.

En un torneo juvenil, en 1958, se enfrentaba el Múnich 1860 al SC 1906 Múnich, en donde se destacaba un delantero llamado Franz Beckenbauer que venía de marcarle a su odiado Bayern Munich en el partido previo.

Al mediocentro titular del Múnich 1860 ya le han avisado de su talento y decide que será bueno dejarle claro desde el inicio quién manda en el campo. Al poco de comenzar, le hace una dura entrada, pero Franzie no se asusta. Minutos después, es él quien responde con otra falta más violenta. El ambiente se calienta. Beckenbauer anhela fichar por el Múnich 1860. Nada ni nadie le va a detener… Es más, ha llegado a un pacto para que todo el equipo fiche por los Azules al término de la final.Pero sucede lo imprevisto. Hay dos versiones de lo que ocurrió. La más extendida cuenta que, en un momento del choque, Beckenbauer, en su duelo personal, cometió una dura entrada sobre el mediocentro del Múnich 1860. Éste se levantó y abofeteó a Franz. La segunda asegura que no le agredió, sino que le chilló: “Estúpido mentecato. Vete a jugar con canicas y deja el fútbol a los mayores”.Minutos después, Beckenbauer, conteniendo su ira, cogió el balón en el centro del campo y empezó un eslalom que acabaría con el esférico en la portería de su adorado Múnich 1860. Ya lo había decidido: nunca jugaría para un equipo que tuviera en sus filas a jugadores que se comportaban de manera agresiva en el campo. Dicho y hecho. Beckenbauer ingresaba en las categorías inferiores del Bayern unos días después.